La historia…
Monseñor Felipe Torres Hurtado, Misionero del Espíritu Santo el cual fue nombrado por la Santa Sede Administrador Apostólico de la Baja California en el año de 1939, junto con la Madre María de Jesús Guerrero Rincón valiente y decidida, que dejó las Misioneras Franciscanas de Nuestra Señora de la Paz, donde era muy estimada; fundaron el día 8 de septiembre de 1949, fiesta de la Natividad de la Santísima Virgen María, la Sociedad de Hermanas de Santa Marta en Saltillo, Coahuila, la que el 24 de mayo de 1952, adoptó el nombre de Oblatas de Santa Marta.
Por un decreto de Monseñor Luis Guizar Barragán, Obispo de Saltillo, fue constituida como Pía Sociedad; y el 29 de julio de 1965, con autorización de la Sede Apostólica, fue erigida por el mismo Señor Obispo en Congregación Religiosa de derecho diocesano. Finalmente la Sede Apostólica concedió el “Decreto de Alabanza”, el día 8 de septiembre de 1982, con el cual pasó a ser de Derecho Pontificio.
El carisma…
Dijo Monseñor Felipe Torres al llegar a la Baja California: “Desde mi llegada al vicariato, viendo la escases de Sacerdotes, las dificultades para encontrarlos y el largo tiempo de formación, pensé en que unas religiosas podrían ayudar muy en serio a la evangelización, una congregación femenina que tuviera como fin auxiliar a los sacerdotes espiritual y materialmente y aun suplirlos en lo posible, una congregación en la que las religiosas quisieran mucho, mucho, a Jesús nuestro Salvador y a las almas que le costaron su sangre, quienes bajo el amparo maternal de María llevaran una vida religiosa sencilla, sin complicaciones en una atmósfera de alegría”.
¿Quiénes somos?
Somos y nos llamamos...Oblatas de Santa Marta y tenemos como lema: “Unum Est Necessarium” (Solo una cosa es necesaria: Lucas 10,41). Somos en la Iglesia un Instituto de vida esencialmente apostólica, que consiste en una real configuración con Cristo Sacerdote y Víctima privilegiando su Misterio Sacerdotal.
¿Cómo vivimos?
Vivimos sacerdotalmente, haciendo de nuestra vida, una ofrenda que asociamos a la ofrenda sacerdotal de Jesucristo. Nos ponemos bajo la mirada de María y hacemos lo que ella hizo en sus años de soledad a favor de los apóstoles. Imitamos a Santa Marta en su amistad con Jesús quien le enseñó “Lo único necesario” agradar a Dios y cumplir su voluntad.
¿Qué hacemos?
Hacemos oración y sacrificios por los sacerdotes para que sean santos, Suplimos a los sacerdotes en casa misión, animamos la liturgia, atendemos grupos de evangelización y catequesis, atendemos sacristías, colaboramos en labores administrativas y de secretariado,hacemos vestiduras para los sacerdotes, realizamos labores de hogar en seminarios y casas sacerdotales.
Estamos presentes en… México, Italia y EUA.
Si piensas que Jesucristo te llama a seguirlo y a vivir con Él, como Oblata de Santa Marta, dirígete a la hermana Promotora Vocacional. No te hagas sorda a la invitación de Cristo.... ¡El cuenta contigo para continuar su obra en el mundo!
Hermanas que se encuentran actualmente al servicio del seminario en distintas labores:
Para Mayores informes en cuanto a información de la orden y apoyo vocacional, dirigirse a la Hmna. Lucía Martínez García, que se encuentra en las instalaciones del Seminario Mayor de Tijuana de la Calle 10 y Ocampo.
Celular (664)495-0861 Correo Electronico oblataosm@hotmail.com